• Andrea Nadir Orazi

Abraxas y el secreto gnóstico

Aggiornato il: 4 giu 2020

"El pájaro lucha para salir del huevo. El huevo es el mundo. Quien quiere nacer debe destruir el mundo. El pájaro vuela a dios. El nombre del dios es Abraxas" -

Herman Hesse, Demian

De Jung-Basilide:

"En este mundo, el hombre es Abraxas, quien genera o engulle su mundo".

"Pero Abraxas pronuncia la palabra santificada y maldita que es vida y muerte al mismo tiempo. Abraxas genera verdad y mentira, bien y mal, luz y oscuridad, en la misma palabra y en el mismo acto. Por ello Abraxas es terrible. Es tan hermoso como el león en el momento de abatir a su presa. Es hermoso como un día de primavera. Sí, es el gran Pan en persona y también el pequeño. Es Príapo. Es el monstruo del mundo subterráneo, un pulpo con mil brazos, un nudo intrincado de serpientes aladas, frenesí. Es el hermafrodita del primer comienzo. Es el señor de las ranas y los sapos que viven en el agua y pisotean la tierra, cantando a coro al mediodía y la medianoche. Es la plenitud que se une al vacío. Es el acoplamiento sagrado. Es el amor y su asesino. Es el santo y su traidor. Es la luz más brillante del día y la más oscura noche de locura. Verlo significa ceguera. Conocerlo, enfermedad. Adorarlo, muerte y temerlo sabiduría, ... "(CG Jung)

El culto de Abraxas es muy antiguo y se pierde en la noche de los tiempos, encontramos incisiones de la palabra Abraxas y de la entidad zoomorfa en gemas preciosas, pergaminos, talismanes y manuscritos, el campo gnóstico del cual emergió Abraxas es atribuible a Basilides, maestro Alejandrino del primer siglo después de Cristo.

Abraxas es la coexistencia de los opuestos, encerrados en un solo ser: luz y sombra, bien y maldad, espíritu y materia, nacimiento y muerte, todos están interconectados entre sí en esta figura misteriosa y antigua.

Hay reproducciones de Abraxas con la cabeza de un chacal, que recuerda un sincretismo con la figura del dios egipcio Anubis, como señor del umbral y por tanto, quién lo protege. Exactamente con esta petición inicial, en tiempos antiguos se colocaba en las puertas de templos.

Es él quien reside sobre los cielos y trae el poder del sol a los hombres, pero al mismo tiempo es también la oscuridad que los devora.

Es curioso saber cómo abordé el estudio de esta pintura; todo nació del Gallo, y del estudio de los antiguos dioses conectados a este animal, en su simbología arcaica que nos habla a través del simbolismo y las alegorías. La cabeza de Gallo representa la fuerza de su canto, capaz de inducirnos al despertar físico y espiritual.

Pero no solo esto: el Gallo como guerrero del sol, se sabe que en la antigüedad la sangre de este animal se ofrecía a las deidades solares, como símbolo de la fuerza vital y de victoria.

Su cuerpo como guerrero es fuerte y está provisto de un escudo y un flagelo, el escudo que nos defiende de los abusos, pero es también el disco solar que puede destruirnos con su fuerza cegadora. En su interior contiene siete estrellas, que representan el 7 Fuerzas planetarias adoradas en la antigüedad: el Sol, Mercurio, Venus, la Luna, Marte, Júpiter y Saturno.

Pero no solo esto, son además las 7 letras que forman la palabra Abraxas, que luego dio origen a la famosa palabra Abracadabra; Los significados que se le dan a esta palabra son Sanar y Curandero. Es singular, pero también fácil de entender, que en tiempos antiguos se asociaba la curación a un guerrero que está preparado para luchar por su propia vida.

El látigo representa el mando y el poder sobre la materia y la capacidad de domesticar a todas las fuerzas hostiles. Podemos ver un paralelo con los antiguos instrumentos de poder de los egipcios: incluso los faraones llevaban consigo un látigo y un cetro para gobernar y dominar enemigos.

Las dos patas de la serpiente representan la conexión con la materia, con la sexualidad y la fuerza primordial de la Tierra. Son los instintos más profundos, los que nos permiten sobrevivir en los momentos más difíciles, pero también los que nos permiten multiplicar y transmitir nuestro conocimiento a las generaciones futuras.

Son dos serpientes, una más grande que el género femenino, y la segunda más pequeña del género masculino, porque contienen las dos fuerzas primarias, que conforman cada ser vivo.

Y al final, pero no menos importante, las tres letras WIA que contienen uno de los nombres de Dios, אלהים de la tradición judía. En conclusión, quiero describir mi experiencia personal, al haber pintado este trabajo en enero de 2017, ha pasado un año exacto y fue el primer trabajo que pinté desde que empecé mi nueva vida.

En cierta medida simbolizaba una muerte y un renacimiento, listo para salir de mi caparazón, abandonando mi zona de confort, para sacar a relucir mi fuerza primordial. Le debo mucho a esta pintura, a la fuerza primaria que me permitió levantarme en un período infeliz de mi vida, pero al mismo tiempo me permitió evolucionar con fuerza y determinación.

Abraxas, Óleo sobre lienzo 100x70 cm.


Traducción de Xoán C. Laxe


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